¿Qué es el humor?

Posiblemente tenemos delante de nosotros una de las preguntas más complejas que el ser humano se pueda hacer. Sí, no te sorprendas. Ya sabemos que hay mucha gente que diría que el humor es lo que te hace reír, o que el humor es aquello que busca el entretenimiento del público desde la comedia. Y la verdad es que son definiciones muy acertadas. No obstante, nosotros creemos que el humor tiene una función mucho mayor que la de hacer reír y depende del humorista sacarle partido o no.

En este artículo vamos a intentar explicar desde nuestro punto de vista qué es el humor y la razón por la que es tan necesario en nuestras vidas, especialmente en los tiempos que corren. Así que si te estás aburriendo en casa y quieres aburrirte (o no) un rato más con nosotros, sigue leyendo.

El humor como terapia

Hay gente que ahorra 50 euros todas las semanas y se va al psicólogo a contarle sus problemas. Es una pena porque eso significa que no cuenta con los amigos adecuados para ser escuchado cuando lo necesite.

Nosotros, sin embargo, creemos que la mejor terapia para no acabar mentalmente inestables es disfrutar todos los días de un ratito de humor. Si te ríes a carcajadas, mejor que mejor, pero con que disfrutes de algo que te haga sonreír también vale. Tómatelo como una rutina, como si fuera una necesidad básica (que en realidad lo es): al levantarte, en el descanso del trabajo, a la hora de la comida, al llegar a casa o antes de irte a dormir.

Si te lo tomas en serio, verás que puedes afrontar las cosas con más positividad.

El humor como oposición al miedo

La mayoría de la gente cree que lo opuesto a reír es llorar y la verdad es que nosotros no podemos compartir esta creencia. En realidad todos y cada uno de nosotros necesita reír y llorar. Es cierto que no hace falta llorar todos los días, pero sí es recomendable eliminar ciertas presiones acumuladas soltando algunas lagrimillas. De hecho, cuando reímos también soltamos alguna que otra lágrima, por lo que ambos actos tienen cosas muy en común.

Sin embargo, el miedo podríamos definirlo como la angustia por un riesgo o daño real o imaginario. El miedo provoca ansiedad y esto es justamente lo contrario que pretende conseguir la risa. La risa es la mejor manera de eliminar tensiones acumuladas rápidamente. Ya lo decía hace poco el loco de Ignatius Farray: “lo contrario de la risa no es el llanto, es el miedo”.

El humor como crítica

El humor, además de lo que hemos comentado arriba, puede ser utilizado como una de las mejores armas para criticar algo con lo que no estamos de acuerdo. De hecho, el humor se utiliza muchas veces para desacreditar a nuestros adversarios. Se usa en política, en el trabajo, en el desamor, en el deporte…

El humor en estas ocasiones puede ser un arma de doble filo, pues a veces nuestras bromas se pueden volver en contra nuestra. Lo importante es saber utilizar el humor de forma sutil o en el momento indicado para criticar aquello con lo que no estamos de acuerdo. Aunque no lo creas, es una manera muy útil de que te den la razón, incluso si no la tienes.

Así que recuerda: “un gran poder requiere de una gran responsabilidad”. Úsalo con precaución.

La vida sin humor

Una vida sin humor es como una vida sin aire, sin agua o sin croquetas de jamón, es simplemente inviable. A lo largo de nuestras vidas tenemos muchas fuentes de energía de las que nutrirnos para poder seguir adelante. Están los alimentos, está la familia, está el deporte, pero también tienes que saber el humor es otro apartado muy importante en esta clasificación que, además, lo puedes aplicar en cualquier situación.

¿A que no dejarías de comerte la paella de la mama o el pinchito de tortilla con tu cañita el fin de semana? Pues del humor tampoco deberías de prescindir. Échate unas risas todos los días.

Los límites del humor

Este es un tema muy delicado, ya que el humor puede llegar a hacer mucho daño incluso si ese no era nuestro objetivo. Personalmente creemos que es muy difícil establecer cuál es el límite, pues todo depende de la broma en concreto y de su contexto, así como de la persona que la realice. Por ello, lo ideal es que todo humorista debe de valorar si se está pasando o no del límite. Al fin y al cabo va a ser responsabilidad suya aquello que diga. Si algo sienta mal, deberá pedir perdón o no, porque también hay mucho ofendidito por la vida al que no se le puede decir ni mu.

Tu dosis de humor diaria

Resumiendo, intenta reírte todos los días. Disfruta de aquellas cosas que consideras graciosas y métete un chute de humor a cada rato que puedas. Considéralo una manera de desintoxicarte de los malos rollos, de los problemas, de las discusiones, del trabajo y de todo aquello que te trae angustia a tu vida.